La medida busca evitar riesgos para los consumidores y alcanza a distintas marcas cuyos productos presentaban deficiencias en su registro, rotulado o composición, por lo que fueron retirados del mercado.
Junin
La caída sostenida del consumo golpea al sector panadero, que enfrenta una reducción de las ventas y un escenario de creciente incertidumbre económica.
El deterioro del poder adquisitivo obliga a los consumidores a restringir incluso la compra de productos básicos como el pan, reflejando el impacto de la crisis sobre la actividad comercial y evidenciando las dificultades del sector para sostener su rentabilidad frente al aumento de los costos y la retracción de la demanda.








































