La actividad de la construcción en Argentina no muestra signos de reactivación y se mantiene en un escenario de estancamiento. De acuerdo con el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en febrero se registró una caída interanual del 0,7 por ciento.
Los niveles actuales se ubican entre los más bajos de los últimos años, comparables únicamente con el derrumbe registrado durante la pandemia. Este comportamiento responde principalmente a la paralización de la obra pública y a la pérdida del poder adquisitivo, que limita el avance de proyectos privados.
En este contexto, se observa un freno en iniciativas clave como obras viales, proyectos habitacionales, construcciones en hospitales y centros de salud, así como tareas de mantenimiento y mejoras en establecimientos educativos. La falta de inversión en estos sectores repercute directamente en la calidad de vida y en el acceso a servicios básicos.
Desde el Gobierno de Javier Milei, la suspensión de la obra pública es planteada como una cuestión presupuestaria, aunque sus efectos trascienden lo fiscal y afectan de manera directa la actividad económica.
El informe del ISAC también reflejó una caída del 1,3 por ciento respecto de enero y una leve variación acumulada del 0,3 por ciento en el primer bimestre frente al mismo período del año anterior, cuando la actividad ya se encontraba en niveles muy bajos.
El impacto en el empleo es significativo. Según los últimos datos disponibles, en enero de 2026 el sector contaba con 386.177 puestos de trabajo, frente a los 448.962 registrados en enero de 2023, lo que representa una disminución del 14 por ciento. A esto se suma la pérdida de empleo informal, históricamente relevante dentro de la actividad.
En cuanto al consumo de insumos, se registraron fuertes caídas en productos clave como pisos y revestimientos cerámicos (25%), mosaicos (21,5%), yeso (18,9%), ladrillos huecos (12,1%) y cemento (5,3%). En contraste, algunos insumos mostraron subas, como el hormigón elaborado, pinturas, cales y artículos sanitarios, aunque sin revertir la tendencia general del sector.
(Fuente: Junín al Minuto)