Una megainvestigación por estafas digitales y operaciones con criptoactivos ilícitos derivó en 90 allanamientos simultáneos en distintos puntos del país, con 21 detenidos y un perjuicio económico que rondaría los 3 mil millones de pesos. La causa expone el crecimiento de estructuras delictivas cada vez más sofisticadas, que utilizan falsas plataformas de inversión, aplicaciones fraudulentas y maniobras con criptomonedas para captar víctimas mediante promesas de ganancias rápidas.
Los investigadores detectaron modalidades que combinan suplantación de identidad, hackeos de WhatsApp, operaciones financieras simuladas y transferencias internacionales de criptoactivos, aprovechando la falta de controles y el desconocimiento de muchos usuarios. También se identificaron organizaciones dedicadas al desarrollo de aplicaciones falsas y programas diseñados para robar información personal y financiera.
El operativo, coordinado entre fiscales de distintos departamentos judiciales y fuerzas especializadas en cibercrimen, permitió secuestrar millones en efectivo y criptomonedas, además de dispositivos electrónicos utilizados en las maniobras. La magnitud del caso refleja el avance del delito digital y las dificultades del sistema para prevenir fraudes que operan a escala nacional e internacional.
























