Aunque el Gobierno giró fondos, el servicio sigue reducido por una deuda millonaria, el costo del combustible y diferencias entre Nación y Provincia.
Persisten los recortes en colectivos del AMBA pese a pagos parciales y crece la tensión por subsidios
El sistema de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) continúa funcionando con frecuencias reducidas, a pesar de que el Gobierno nacional realizó pagos parciales para aliviar la situación. Las empresas mantienen recortes de hasta el 40% mientras esperan definiciones en una reunión clave prevista con las autoridades.
Según informó Junín Al Minuto, el conflicto tiene como eje una deuda acumulada que asciende a 208.750 millones de pesos, generada por atrasos en los subsidios desde mediados de 2025 y agravada durante los primeros meses de este año.
Si bien en las últimas horas se acreditaron fondos que permitieron descomprimir parcialmente el escenario, aún quedan pendientes cerca de 50.000 millones de pesos vinculados a atributos sociales, lo que impide normalizar el servicio.
La disputa también expone diferencias entre los distintos niveles del Estado sobre el financiamiento del sistema. Del total adeudado, la mayor parte corresponde a Nación, seguida por la Provincia de Buenos Aires y, en menor medida, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, la falta de un esquema claro de pagos y responsabilidades genera demoras e incertidumbre.
A esto se suma un factor operativo clave: el costo del combustible. Las empresas deben abonar el gasoil por adelantado, lo que provoca un desfase entre la llegada de fondos y la posibilidad de incrementar la cantidad de unidades en circulación. Además, denuncian una brecha entre el precio real del litro y el valor reconocido oficialmente.
El escenario se complejiza aún más por la caída en la cantidad de pasajeros, que en el último año disminuyó alrededor de un 12%, reduciendo los ingresos del sistema. En paralelo, también se achicó el parque automotor disponible.
En este contexto, las cámaras empresarias mantendrán un encuentro con el Gobierno nacional para intentar destrabar el conflicto. El objetivo será avanzar primero en la cancelación de la deuda y luego discutir un esquema sostenible de financiamiento que permita estabilizar el servicio.
Hasta tanto no se resuelvan estos puntos, el transporte público en el AMBA seguirá operando con limitaciones, afectando a millones de usuarios que dependen del colectivo para sus traslados diarios.
























