La Casa Rosada busca exhibir apoyo político en el acto por el 9 de Julio en Tucumán, mientras intenta reunir los votos necesarios para impulsar cambios en el sistema electoral, entre ellos la eliminación de las PASO.
Santilli enfrenta un desafío clave: reunir el apoyo de los gobernadores para avanzar con la reforma electoral.
Con la nueva conducción de la Jefatura de Gabinete ya en funciones, el Gobierno nacional intentará esta semana fortalecer su estrategia política mediante una imagen de alto impacto institucional: la presencia del presidente Javier Milei junto a gobernadores durante los actos por el Día de la Independencia en Tucumán. El objetivo es consolidar una señal de respaldo que facilite las negociaciones legislativas para avanzar con la reforma electoral promovida por el oficialismo.
En ese escenario, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, buscará garantizar los apoyos parlamentarios necesarios para que el proyecto avance en el Congreso. Entre las iniciativas que impulsa el Ejecutivo sobresale la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque el contenido definitivo de la propuesta todavía no fue presentado, lo que mantiene interrogantes entre varios mandatarios provinciales.
Durante distintas entrevistas concedidas en los últimos días, Santilli sostuvo que el eje de la reforma no estará centrado en las listas colectoras, sino en modificar el esquema de financiamiento de los partidos políticos. Además, planteó que, si las fuerzas políticas encuentran mecanismos alternativos para definir candidaturas, la eliminación de las PASO no debería interpretarse como un retroceso institucional.
Según trascendió, Karina Milei transmitió a legisladores de La Libertad Avanza que, una vez finalizado el Mundial de fútbol, el Gobierno concentrará sus esfuerzos en acelerar el tratamiento de las reformas consideradas prioritarias para el oficialismo. Entre ellas mencionó la reforma electoral y la revisión de regímenes de subsidios, como el de zonas frías.
En relación con este último punto, el vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió públicamente la intención del Ejecutivo de revisar el esquema de beneficios, al sostener que los subsidios deben focalizarse y cuestionar la extensión del régimen a regiones que, según afirmó, no reúnen las condiciones previstas originalmente.
Mientras tanto, el Gobierno prevé una nueva conferencia de prensa del vocero presidencial y mantiene en evaluación la realización de una reunión de la mesa política, que sería la primera desde la incorporación de los nuevos funcionarios al gabinete.
En paralelo, la reforma política continúa generando incertidumbre entre los gobernadores. Varios dirigentes provinciales señalaron que aún no conocen el contenido definitivo del proyecto y manifestaron dudas sobre algunos de los mecanismos que trascendieron en el debate, como una eventual implementación de listas colectoras.
El desafío legislativo tampoco aparece resuelto. Para aprobar una reforma electoral en el Senado, el oficialismo deberá construir una mayoría que excede ampliamente su representación actual, por lo que el acompañamiento de bloques dialoguistas, en especial de la Unión Cívica Radical, será determinante. Hasta el momento, distintos sectores de la oposición mantienen reparos tanto respecto de la eliminación de las PASO como de otros cambios que podrían incorporarse al proyecto.
Mientras el Gobierno busca fortalecer sus apoyos internos, el Presidente mantiene una agenda internacional que, según lo previsto por el Ejecutivo, se desarrollará en las próximas semanas. En ese escenario, las negociaciones parlamentarias y la construcción de consensos quedarán principalmente en manos de los principales referentes políticos del oficialismo.

























