La declaración de una exsecretaria del exvocero presidencial se sumó a otros testimonios que describen un mismo mecanismo: compras personales abonadas con tarjetas de colaboradores y reintegradas posteriormente en efectivo. La causa también analiza consumos por unos $139 millones durante su paso por el Gobierno.
La secretaria de Adorni declaró que realizó compras con tarjeta por pedido de un exfuncionario.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al exvocero presidencial Manuel Adorni incorporó un nuevo testimonio que fortalece una de las principales líneas de análisis de la fiscalía: la posible utilización de tarjetas de crédito de colaboradores para realizar compras personales que luego eran reintegradas en efectivo.
Gisela Kocsis, exsecretaria de Adorni, declaró que efectuó compras por aproximadamente $3,5 millones con su tarjeta de crédito por pedido del entonces jefe de Gabinete de la Secretaría de Comunicación y Medios. Según su testimonio, adquirió un lavarropas y un lavavajillas por $3,1 millones, además de almohadas por otros $400.000, y aseguró que en ambos casos recibió el dinero en efectivo pocos días después.
La exfuncionaria también se refirió a otra operación bajo investigación vinculada con la compra de camas y ropa de cama por más de $8 millones. Indicó que la factura fue emitida a su nombre por solicitud de Adorni, mientras que el pago en efectivo habría sido realizado por Bettina Angeletti, esposa del exfuncionario.
En su declaración, Kocsis sostuvo además que era habitual que Adorni le encomendara la realización de compras personales. Empleada de carrera de la Casa Rosada desde hace quince años, señaló que continuó desempeñándose en el área de Comunicación tras el cambio de gestión y pasó a integrar el equipo del entonces vocero presidencial.
La causa ya cuenta con otros testimonios que describen una modalidad similar. Luis Enrique Alujú, funcionario y allegado a Adorni, declaró haber adquirido con su tarjeta de crédito dos proyectores para videojuegos por un total de $3,6 millones. A su vez, Laura Schiuma manifestó que utilizó su tarjeta para comprar un monitor gamer valuado en más de $2,1 millones y afirmó que luego recibió el reintegro del dinero en efectivo. También señaló que existieron otros intentos de compra de artículos electrónicos que finalmente no prosperaron.
Con estos elementos, la fiscalía busca establecer si existió un mecanismo sistemático para concretar gastos personales mediante tarjetas pertenecientes a empleados o personas del entorno del exfuncionario, evitando que esas operaciones quedaran registradas directamente a su nombre.
En paralelo, la investigación analiza los movimientos financieros de Adorni durante su paso por el Gobierno. De acuerdo con la documentación incorporada al expediente, entre diciembre de 2023 y marzo de este año habría registrado consumos con tarjetas de crédito por alrededor de $139 millones. Los investigadores procuran determinar si ese nivel de gastos resulta compatible con los ingresos declarados durante el ejercicio de la función pública.
























