La definición adquiere especial relevancia en un contexto de dificultades económicas, donde el costo de los medicamentos puede representar una carga significativa para familias y, especialmente, para adultos mayores. La postura supone reivindicar el papel del Estado y de las instituciones sanitarias en la regulación y garantía del acceso a los tratamientos.
López defendió el rol sanitario de las farmacias y reclamó fortalecer el acceso a los medicamentos.

Mario Giménez, vicepresidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Provincia de Buenos Aires, habló con Grupo La Verdad días después de visitar Junín, en donde se realizaron actividades en un centro de jubilados.
Durante la charla, el entrevistado contó sobre las gestiones que realizan para contar con su sindicato de manera legal y convertirlo formalmente en un gremio.
“Estamos trabajando a nivel nacional y provincial, pero ahora también a nivel municipal. En Provincia estamos tratando de armar la asociación. Estamos trabajando en la legalización del sindicato”, dijo.
Y explicó: “En este momento no tenemos la posibilidad de la personería gremial, que es por lo que estamos peleando. Hay unos impedimentos constitucionales mínimos que hay que cambiar: dos artículos de la Ley de Asociaciones Profesionales. Estamos trabajando esto con muchos diputados sobre esta cuestión”.
“Constitucionalmente los jubilados podemos tener sindicato, pero estos artículos, el 3 y el 14, hablan de que no se puede estar afiliado a dos sindicatos ni ser pasivo, sino un trabajador asociado activo. Pero eso es contradictorio y anticonstitucional, porque la agremiación de los jubilados está permitida. Hay que cambiar esos dos artículos”, continuó.
Respecto a la importancia de tener un gremio definido, el entrevistado comentó que “mientras trabajamos, los jubilados tenemos nuestro sindicato. Cuando vamos a arreglar una paritaria, por ejemplo, el sindicato y la cámara del rubro que sea arreglan un sueldo. El patrón que tiene el jubilado es el Estado, y al no estar agremiado o asociado no puede discutir su paritaria. Termina siendo rehén del Estado de turno. Entonces no hay otra alternativa que el sindicato, porque las asociaciones o federaciones no dan instancias para discutir una paritaria”.
“Otro tema es el control de PAMI. Los jubilados somos los dueños de PAMI, porque según los estatutos, tiene que haber en su conducción siete jubilados, dos representantes de la CGT y dos del Estado. Pero para armar un padrón para elegir esto, necesitamos que haya un sindicato, porque si no, el padrón es armado por el Estado como hasta ahora. No hay democracia”, señaló Giménez.
Por último, contó que “tenemos el apoyo del Sindicato de Jubilados de Italia, que nos está dando una mano. Los jubilados italianos que viven en Argentina cobran sueldos dispuestos por el gobierno italiano, pero utilizan obras sociales de Argentina, entonces el sindicato italiano está muy interesado en el desarrollo del sindicato argentino para integrar a sus jubilados. Con eso solucionarían un problema, porque no pueden intervenir en decisiones al ser de otro país”.
Jubilados buscan formalizar un sindicato para defender sus derechos
La Asociación de Jubilados y Pensionados de la Provincia de Buenos Aires impulsa cambios legales para obtener personería gremial y constituirse formalmente como sindicato. Según explicó su vicepresidente, Mario Giménez, la iniciativa busca que los jubilados tengan una representación institucional capaz de intervenir en las decisiones que afectan sus ingresos y condiciones de vida.
El principal obstáculo, señaló, se encuentra en los artículos 3 y 14 de la Ley de Asociaciones Profesionales, que establecen restricciones relacionadas con la afiliación sindical y la condición de trabajador activo. Desde la organización consideran que estas disposiciones entran en contradicción con el derecho constitucional de los jubilados a sindicalizarse y trabajan junto a legisladores para modificarlas.
Giménez sostiene que contar con un sindicato permitiría a los jubilados negociar colectivamente con el Estado, al que identifica como su principal responsable en materia previsional. A diferencia de los trabajadores activos, los jubilados no cuentan actualmente con una estructura gremial con capacidad para discutir formalmente sus ingresos y condiciones, lo que, según el dirigente, los deja sujetos a las decisiones del gobierno de turno.
Otro de los objetivos es obtener una mayor participación de los jubilados en el PAMI. Giménez cuestionó que, sin una organización sindical que represente a los beneficiarios, el padrón utilizado para definir su participación en la conducción del organismo quede bajo control estatal. Desde su perspectiva, esto limita la representación y la transparencia en una institución que considera propia de los jubilados.
La organización también mantiene vínculos con el Sindicato de Jubilados de Italia, que brinda respaldo al proyecto argentino y tiene interés en integrar a los jubilados italianos residentes en el país. La cooperación internacional aparece así como un apoyo adicional para avanzar en la formalización de una estructura gremial propia.
En términos políticos, la iniciativa plantea una discusión más amplia: si los jubilados tienen derechos colectivos específicos, también necesitan mecanismos institucionales para defenderlos. La búsqueda de personería gremial pretende transformar una representación actualmente fragmentada en una organización con capacidad efectiva de negociación y participación.
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