El deterioro del poder adquisitivo y el incremento de los costos operativos comenzaron a reflejarse en el sector educativo privado, que atraviesa un escenario de mayor presión financiera y cambios en la demanda.
La educación privada también enfrenta el impacto de la crisis económica.
El complejo escenario económico también alcanzó al sistema universitario privado. La pérdida del poder adquisitivo redujo la cantidad de inscripciones y obligó a las instituciones a reordenar sus recursos, mientras el conflicto presupuestario que afecta a las universidades públicas impulsó un mayor interés de potenciales estudiantes por la oferta privada.
El director del Centro de Aprendizaje Universitario (CAU) de la Universidad Siglo 21, Andrés Laje, afirmó que la situación económica modificó el funcionamiento habitual de la institución y repercutió directamente en la matrícula. No obstante, indicó que quienes ya transitan los últimos años de una carrera suelen priorizar la continuidad de sus estudios y reorganizan su economía para alcanzar el título.
En ese contexto, sostuvo que la universidad mantiene una oferta de más de 70 carreras de pregrado y grado y aseguró que el modelo educativo permite sostener la disponibilidad de todas ellas, independientemente de la cantidad de alumnos inscriptos. Además, señaló que la institución logró adaptarse para continuar prestando el servicio educativo pese a las restricciones económicas.
Como consecuencia del escenario financiero, Laje explicó que fueron suspendidos los proyectos de expansión y las inversiones previstas para concentrar los recursos en el mantenimiento de la infraestructura y el funcionamiento cotidiano. También indicó que la universidad procura adecuar sus costos a las posibilidades económicas de los estudiantes para favorecer la continuidad de las trayectorias académicas.
El directivo remarcó además que la institución no recibe subsidios estatales y que su sostenimiento depende exclusivamente del cobro de matrículas y aranceles, situación que obligó a una reorganización interna para afrontar el actual contexto.
En paralelo, señaló que las dificultades registradas en varias universidades públicas para garantizar el normal dictado de clases, en el marco del conflicto por el financiamiento universitario, derivaron en un incremento de las consultas de personas interesadas en cursar estudios en la Universidad Siglo 21.
Respecto de la demanda académica, Laje indicó que las carreras tradicionales, como Abogacía, Contador y Martillero, continúan encabezando las preferencias de los aspirantes, aunque destacó el crecimiento de propuestas vinculadas al marketing, la comunicación y la publicidad.























