El Municipio realizó aplicaciones estratégicas de BTI con tecnología de drones en distintos puntos del río Salado, desde el Parque Natural Laguna de Gómez hasta la laguna El Carpincho, con el objetivo de reducir la población de barigüí y mitigar su impacto sanitario.
El Gobierno de Junín llevó adelante una nueva jornada de operativos para el control del barigüí a lo largo del río Salado, en el tramo comprendido entre el Parque Natural Laguna de Gómez y la Laguna El Carpincho.
Las tareas se enfocaron en la aplicación estratégica de BTI (Bacillus thuringiensis israelensis), un agente biológico utilizado internacionalmente para el control selectivo de dípteros. El producto actúa específicamente sobre las larvas del barigüí al ser ingerido, interrumpiendo su ciclo de desarrollo sin afectar otras especies ni alterar el equilibrio del ecosistema. Según se informó, su uso resulta seguro para la biodiversidad, los cursos de agua y las personas que frecuentan las zonas ribereñas.
La directora de Servicios Públicos, Cecilia Laffaye, explicó que antes de cada intervención se realiza un muestreo exhaustivo para identificar focos activos, dado que las áreas de mayor concentración varían según las condiciones ambientales. Con ese mapeo previo, el dron aplica el producto de manera precisa y, transcurridas entre 24 y 48 horas, se vuelve al lugar para evaluar los resultados.
La funcionaria destacó que la incorporación de drones permite calibrar variables técnicas como el tamaño de gota y la velocidad de vuelo, optimizando la cobertura y reduciendo tiempos operativos en comparación con métodos convencionales.
El control del barigüí —aclaró— es un proceso complejo que exige analizar factores dinámicos como el caudal del río, la presencia de vegetación acuática y el nivel del agua. El objetivo no es la erradicación total, sino la reducción sostenida de la población para disminuir el impacto sanitario y las molestias que genera tanto en vecinos como en animales.
Desde el área municipal señalaron que los primeros muestreos posteriores a la aplicación muestran resultados alentadores, con larvas que evidencian cambios de coloración tras ingerir el BTI, indicio de que el proceso de control está en curso.





















