Los técnicos del organismo mantuvieron reuniones con el ministro Luis Caputo en el marco de la segunda revisión del acuerdo firmado en 2025. El Gobierno aguarda la aprobación de un desembolso de 1.000 millones de dólares, mientras no hubo declaraciones oficiales sobre la postergación del nuevo índice de inflación.
La misión técnica del Fondo Monetario Internacional finalizó su visita a la Argentina en el marco de la segunda revisión del acuerdo por 20.000 millones de dólares suscripto en abril de 2025. Durante su estadía, los enviados del organismo mantuvieron encuentros con el equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo, sin realizar declaraciones públicas respecto de la suspensión del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuya implementación había sido promovida meses atrás por el propio Fondo.
Desde el organismo que conduce Kristalina Georgieva informaron que la misión, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, concluyó su agenda en Buenos Aires en el marco de la revisión del programa y la consulta del Artículo IV. Según el comunicado oficial, se registraron “muy buenos avances” en las conversaciones, que continuarán en los próximos días.
Entre los principales ejes de análisis se destacaron el cumplimiento de la meta fiscal prevista para 2026 y el objetivo de acumulación de reservas internacionales netas por parte del Banco Central. Hacia fines de 2025, la autoridad monetaria modificó su estrategia y comenzó a intervenir con compras de divisas. De esta instancia de revisión depende un desembolso cercano a 1.000 millones de dólares que el Gobierno espera obtener.
Sin referencias al nuevo IPC
La delegación del Fondo no formuló comentarios públicos sobre la decisión oficial de postergar la difusión del nuevo IPC, basado en una canasta de consumo actualizada.
La implementación de este indicador formaba parte de los compromisos asumidos ante el organismo y había sido detallada en el informe técnico difundido en agosto del año anterior. En ese documento se establecía que el Instituto Nacional de Estadística y Censos debía avanzar hacia fines de 2025 en la actualización metodológica del índice.
En octubre se había comunicado que el nuevo IPC comenzaría a publicarse con los datos correspondientes a enero de 2026. No obstante, el Gobierno resolvió postergar su entrada en vigencia, decisión que derivó en la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo estadístico. La inflación de enero, medida con la metodología anterior, se ubicó en 2,9 por ciento.
El desembolso en análisis
La visita técnica se produjo en un contexto en el que el Ejecutivo procura la aprobación de un nuevo “waiver” y la renegociación de la meta de acumulación de reservas, requisitos necesarios para habilitar el desembolso de 1.000 millones de dólares, que en el mercado financiero se considera probable.
En el esquema original, el Banco Central había asumido el compromiso de cerrar el cuarto trimestre de 2025 con reservas netas positivas por 2.400 millones de dólares. Tras la primera revisión, ese objetivo fue modificado a un saldo negativo de 2.600 millones.
La meta no se alcanzó debido a la política cambiaria adoptada y a las ventas de divisas destinadas a sostener el tipo de cambio en el marco de la estrategia electoral para las elecciones legislativas de octubre. Sin embargo, desde el inicio de la fase 4 del programa monetario, a comienzos de enero, el Banco Central acumuló más de 2.000 millones de dólares en compras tras encadenar 29 ruedas consecutivas con saldo positivo. La entidad proyecta adquirir entre 10.000 y 17.000 millones de dólares a lo largo del año.
Cumplimiento de vencimientos
En paralelo, el Gobierno afrontó en febrero un vencimiento superior a 800 millones de dólares con el FMI, luego de haber cancelado compromisos por 4.200 millones de dólares con otros acreedores a comienzos del año.
El ministro Caputo explicó que el pago se concretó mediante la adquisición de Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos.























