La crisis económica continúa afectando a las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan una fuerte caída de la actividad y recurren a sus propios recursos para mantener los puestos de trabajo. El caso de Aislar, una empresa de Junín que conserva un plantel de nueve trabajadores, refleja las dificultades que atraviesa el sector.
Su propietario, Guillermo Bardoni, explicó que la empresa busca diversificar sus servicios para generar nuevas oportunidades de trabajo. A las tareas de aislación con pasta de celulosa incorporaron poliuretano expandido y pulido de hormigón, mientras evalúan comenzar a construir viviendas mediante el sistema steel frame. Para ello, todavía necesitan capacitar al personal.
La estrategia de ampliación responde a un escenario que Bardoni calificó como crítico. Según relató, tuvo que utilizar sus ahorros y vender una camioneta para poder conservar a los trabajadores. La actividad presenta fuertes fluctuaciones: existen semanas sin trabajos y otras con mayor movimiento, pero la demanda continúa siendo insuficiente.
Aunque reciben consultas y pedidos de presupuestos para trabajos de aislación térmica y microgoma, pocos terminan concretándose. Incluso manteniendo los precios al nivel de octubre de 2025, la empresa encuentra dificultades para transformar las consultas en operaciones.
La falta de obras de mayor envergadura también evidencia la retracción de la construcción. Actualmente, Aislar consigue más trabajos en localidades de la región que en Junín, principalmente en Chacabuco, Rojas, Pergamino, Alberdi, Rufino, Salto y Lincoln. Sin embargo, se trata principalmente de tareas pequeñas, como cielorrasos y paredes, mientras que las obras completas prácticamente desaparecieron de su actividad desde hace dos años.
Frente a este panorama, la empresa adopta una estrategia de supervivencia: ampliar servicios, aceptar trabajos de distintas dimensiones y trasladarse a donde exista demanda. Cada obra representa un ingreso necesario para afrontar los gastos y sostener los empleos.
El caso muestra que la crisis de las PYMES no se expresa únicamente en el cierre de empresas o la pérdida de puestos laborales. También se manifiesta en la reducción de la actividad, el agotamiento de los ahorros empresariales, la venta de activos y la necesidad de diversificar permanentemente para mantener estructuras que cada vez tienen menos margen financiero.



























