El Presidente se refirió a su exjefe de Gabinete, caído en desgracia luego de que se conocieran sus exorbitantes gastos en propiedades y viajes. Opinó que Adorni sufrió “un ataque desproporcionado” porque “tocó el ego de los periodistas.
Milei volvió a respaldar a Adorni y defendió el rumbo económico de su Gobierno.
El presidente Javier Milei reiteró su respaldo al exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, al asegurar que lo considera «honesto e inocente». Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista televisiva, en la que también defendió la gestión económica y respondió a cuestionamientos sobre distintos temas de actualidad.
Consultado sobre su vínculo con Adorni, Milei afirmó que mantienen contacto, aunque explicó que no pudieron reunirse recientemente debido a su agenda de viajes. Además, atribuyó la repercusión del caso al enfrentamiento del exfuncionario con sectores del periodismo y sostuvo que no existen motivos para dudar de su inocencia.
En materia económica, el Presidente volvió a destacar indicadores positivos de su gestión, asegurando que la economía acumula 26 meses de crecimiento, que millones de argentinos salieron de la pobreza y que la reducción del empleo público forma parte del proceso de reorganización del Estado. También defendió la política económica frente a las críticas por la inflación y relativizó el papel del apoyo financiero de Estados Unidos durante las tensiones cambiarias previas a las elecciones legislativas.
Durante la entrevista, Milei también se refirió al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas. Consideró comprensible que los jugadores de la Selección exhibieran una bandera alusiva tras un triunfo deportivo, aunque sostuvo que ese tipo de gestos no deberían ser realizados por dirigentes políticos porque, a su entender, podrían interpretarse como una escalada diplomática.
Las declaraciones reflejan la estrategia del Gobierno de sostener un fuerte respaldo político a sus funcionarios mientras mantiene el foco en la defensa de su programa económico. Al mismo tiempo, vuelven a poner en debate el uso de cifras oficiales, la relación con la prensa y la postura del Ejecutivo frente a temas sensibles de la política exterior y la agenda institucional.

























