Este escenario pone de manifiesto las dificultades que enfrentan los trabajadores, quienes ven afectada tanto su estabilidad laboral como su poder adquisitivo. Los datos sugieren que las políticas económicas vigentes no han logrado revertir esta tendencia, profundizando la incertidumbre y el impacto social sobre el empleo.
Despidos, salarios estancados y mayor incertidumbre laboral.
Un relevamiento de Bumeran refleja un marcado deterioro del mercado laboral argentino, caracterizado por un incremento de los despidos, el estancamiento salarial y una evaluación mayoritariamente negativa de las políticas laborales del Gobierno. La crisis ya no solo afecta a quienes pierden su empleo, sino también a los trabajadores que, aun conservándolo, experimentan una sostenida pérdida de poder adquisitivo.
Durante el primer semestre de 2026, el 67 % de las empresas consultadas informó haber realizado despidos, frente al 44 % registrado en igual período de 2025, lo que evidencia un agravamiento de la situación laboral. Entre las principales causas se destacan la reducción de costos, el bajo desempeño del personal, el deterioro de la economía y la reestructuración de áreas de negocio.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de 5.008 trabajadores y especialistas en Recursos Humanos de distintos países de la región, también revela perspectivas poco favorables para el resto del año. El 69 % de las empresas no prevé otorgar aumentos salariales, mientras que el 64 % de los trabajadores afirma no haber recibido ninguna actualización de sueldo en 2026, profundizando la pérdida del poder de compra.
En cuanto a las políticas laborales oficiales, la percepción es ampliamente crítica. La mitad de los especialistas las calificó como malas o muy malas, y el 57 % consideró que su impacto ha sido negativo. Este cambio de valoración respecto del año anterior acompaña el deterioro de los indicadores de empleo e ingresos, reforzando la idea de que las medidas implementadas no han logrado revertir la crisis del mercado laboral.
En conjunto, los resultados muestran un escenario de creciente precarización, donde el aumento de los despidos, la falta de recomposición salarial y la ausencia de expectativas de mejora consolidan un contexto de incertidumbre para los trabajadores. El informe sugiere que, sin políticas orientadas a fortalecer la actividad económica y proteger el empleo, el ajuste continúa recayendo sobre los ingresos y la estabilidad laboral de las familias.























