El debate no debe centrarse en cuestionar la innovación, sino en definir reglas que permitan aprovechar sus beneficios sin descuidar el interés público.
El concejal Fernando Burgos sostuvo que el avance de las nuevas tecnologías plantea el desafío de establecer marcos regulatorios.
El Concejo Deliberante de Junín aprobó una ordenanza que regula el funcionamiento de las plataformas digitales de transporte, tras un proceso de negociación que reunió a todos los bloques políticos y a representantes del sector. La norma reconoce una actividad ya instalada en la ciudad y busca otorgar previsibilidad jurídica mediante requisitos para vehículos, conductores y empresas.
Entre sus puntos centrales, exige VTV y seguros vigentes, identificación municipal con código QR, licencia profesional y residencia efectiva en Junín para los conductores. También habilita a taxis y remises a operar mediante plataformas digitales, restringe el uso de paradas exclusivas y mantiene las facultades de control e inspección del municipio, junto con un régimen progresivo de sanciones.
El concejal Fernando Burgos presentó la ordenanza como una respuesta consensuada a los cambios tecnológicos y sostuvo que el objetivo es garantizar seguridad para los usuarios e igualdad de condiciones para los trabajadores. Sin embargo, la eficacia de la regulación dependerá de su implementación y fiscalización. La exigencia de residencia local puede favorecer el empleo en Junín, aunque podría generar cuestionamientos sobre el acceso de conductores de otras localidades. Asimismo, el verdadero equilibrio entre plataformas y transporte tradicional solo podrá evaluarse a partir de su impacto en la competencia, la calidad del servicio y las condiciones laborales.
En términos generales, la ordenanza representa un avance en la adaptación de la normativa municipal a la economía de plataformas, pero su carácter de “primer paso” evidencia que el desafío regulatorio seguirá abierto ante la expansión de nuevos servicios digitales.























