La Casa Blanca no aplicó el protocolo de máxima seguridad durante el evento en el que participó Donald Trump, pese a la presencia de altos funcionarios.
Cuestionan el operativo de seguridad en la cena de corresponsales en EE.UU.
Un incidente armado durante la cena anual de la White House Correspondents’ Association puso en el centro del debate el operativo de seguridad desplegado en Washington. Según reveló The Washington Post, el gobierno no activó el nivel más alto de protección, a pesar de la presencia del presidente y gran parte de la línea de sucesión.
El evento se realizó en el hotel Hilton de Washington y reunió a figuras clave de la administración, entre ellos Donald Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente J. D. Vance y funcionarios como Marco Rubio y Robert F. Kennedy Jr..
Durante la noche, un hombre armado —identificado como Cole Allen— intentó ingresar al salón principal, lo que obligó a evacuar a los presentes. El episodio generó interrogantes sobre por qué no se clasificó el encuentro como un “Evento Nacional de Seguridad Especial”, categoría que habilita un despliegue reforzado coordinado por el Servicio Secreto.
Uno de los puntos más cuestionados fue la ausencia del protocolo conocido como “sobreviviente designado”, un mecanismo habitual en eventos de alto riesgo como el discurso sobre el Estado de la Unión. Este sistema garantiza la continuidad institucional en caso de un atentado que afecte simultáneamente a las principales autoridades del país.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt confirmó que se revisarán los procedimientos de seguridad para eventos fuera de la sede presidencial. Además, explicó que la designación de un “sobreviviente” fue considerada, pero descartada debido a la ausencia de algunos funcionarios clave.
El episodio también reavivó el debate sobre la seguridad en eventos masivos con حضور de autoridades. Críticas adicionales apuntaron al sistema de control de acceso, que se concentró en un único punto dentro del hotel, lo que habría limitado la capacidad de respuesta ante una amenaza.
Mientras continúan las evaluaciones internas, el hecho expone posibles falencias en la planificación de seguridad en uno de los eventos más tradicionales del calendario político y mediático de Estados Unidos.
























