Con apenas un 19% de los argentinos evaluando de manera positiva la situación económica actual. El informe evidencia una caída sostenida en las expectativas sociales y un aumento del pesimismo frente al rumbo económico impulsado por el Gobierno.
Un relevamiento de QSocial Big Data reflejó un marcado deterioro en el clima social y económico del país.
El deterioro económico comienza a reflejarse con mayor claridad en el humor social de los argentinos. Según un relevamiento de QSocial Big Data, el 75% de los hogares debió recortar gastos para poder llegar a fin de mes, mientras que apenas un 19% mantiene una percepción positiva sobre la situación económica del país.
Los datos corresponden a una nueva edición de QMonitor, el sistema de análisis de opinión pública y conversación política elaborado por la consultora, y muestran un creciente desgaste social frente al impacto cotidiano del ajuste económico. La reducción del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre laboral aparecen como factores centrales en el cambio de clima social.
El informe evidencia además una creciente distancia entre los indicadores macroeconómicos que destaca el Gobierno y la percepción concreta de la población. Aunque la administración nacional insiste en mostrar señales de estabilización, la encuesta sugiere que amplios sectores sociales continúan atravesando dificultades económicas que erosionan la confianza y profundizan el pesimismo sobre el presente y el futuro inmediato.
El informe de mayo de 2026 elaborado por QSocial Big Data registró una tercera caída consecutiva en el clima social y señaló a la economía como el principal foco de desgaste para la gestión de Javier Milei. Los datos reflejan un deterioro sostenido en la percepción pública, impulsado por el impacto del ajuste sobre la vida cotidiana y el creciente malestar económico.
Según el relevamiento, la evaluación positiva sobre la situación actual del país se desplomó 14 puntos en apenas cuatro meses, pasando del 28% al 14%, mientras que el pesimismo respecto al futuro aumentó diez puntos en el mismo período. El estudio evidencia así una pérdida acelerada de expectativas favorables y una erosión de la confianza social en la capacidad del Gobierno para revertir la crisis económica.
El informe también confirma que la economía dejó de ser únicamente una variable técnica para convertirse en el principal condicionante político de la administración libertaria. La persistencia de la inflación, la caída del consumo y las dificultades para sostener ingresos estables comienzan a afectar la legitimidad social del ajuste, incluso entre sectores que inicialmente respaldaban las medidas oficiales como parte de un proceso de estabilización.
El informe de QSocial Big Data profundiza el diagnóstico sobre el deterioro económico y social que atraviesa el país, al señalar un empeoramiento sostenido en la percepción ciudadana durante los últimos meses. Apenas el 19% de los encuestados considera positiva la situación económica actual, lo que representa una caída de 23 puntos respecto de diciembre, mientras que el 46% mantiene una visión abiertamente negativa del escenario económico.
























