Su cerebro aún no resiste bien el esfuerzo sostenido. Se habla de “constancia”, de “esfuerzo”, de “ganas”.
Pero el problema muchas veces no es de actitud.
Es de persistencia cognitiva. Y ésta se ve TOTALMENTE AFECTADA POR LA EXPOSICIÓN A LAS PANTALLAS. Lo cuál está demostrado científicamente.

¿QUÉ ES LA PERSISTENCIA COGNITIVA?
Es una función ejecutiva que permite:
• Sostener una tarea aunque incomode
• Tolerar la frustración.
• No abandonar ante el primer obstáculo.
• Seguir cuando ya no es fácil.
En el cerebro adolescente, esta función:
• Es inmadura.
• Se agota rápido.
• No está automatizada.
Por eso:
• Empieza con ganas y se rinde pronto.
• Se frustra rápido.
• Dice “ya no quiero” ante la mínima dificultad.
CUANDO CONFUNDES FALTA DE PERSISTENCIA CON FALTA DE GANAS…
Empiezas a decir:
• “Nunca terminas nada”.
• “Todo lo dejas a medias”.
• “No te esfuerzas”.
Pero la persistencia no se exige.
Se entrena.
Y se entrena con experiencias graduadas, no con presión constante.
POR ESO ABANDONA
No es flojera.
No es desinterés.
No es rebeldía.
Es un cerebro que:
• Aún no tolera bien el malestar.
• Aún no sostiene el esfuerzo por mucho tiempo.
• Aún no sabe resistir sin apoyo.
LO QUE SÍ AYUDA A CONSTRUIR PERSISTENCIA
✔ Reducir la tarea a tramos cortos.
✔ Acompañar el momento de mayor incomodidad.
✔ Normalizar la frustración (“esto cuesta”).
✔ Elogiar el esfuerzo, no sólo el resultado.
✔ No retirar el apoyo demasiado pronto.
Eso no es sobreproteger.
Es entrenar resistencia mental.
🎯 No abandona porque no quiera.
Abandona porque su cerebro aún no sabe resistir.
📌 Y ahora la pregunta:
¿Estás exigiendo perseverancia adulta…
o estás ayudando a que su cerebro aprenda a sostener el esfuerzo?.

Autoría: Beula, Fanny Hefzi Pereyra y Alejandra Carolina Loguzzo.






















