El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que el Líbano no estaba contemplado dentro del acuerdo de cese al fuego con Irán, y minimizó el ataque llevado adelante por Israel, al que calificó como una “escaramuza”.
Según consignó Junín Al Minuto, el mandatario respaldó la ofensiva israelí al señalar que tenía como objetivo estructuras vinculadas al grupo Hezbolá, organización que —según explicó— no fue incluida en el entendimiento alcanzado durante la tregua temporal.
El ataque, que se habría desplegado sobre más de un centenar de objetivos en territorio libanés en pocos minutos, dejó cientos de víctimas y generó alarma en la población civil, marcando una fuerte escalada en el conflicto regional.
En respuesta, Irán denunció nuevos bombardeos en su territorio y anunció nuevamente el cierre del Estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio internacional de petróleo, lo que incrementa la preocupación a nivel global.
El canciller iraní, Abás Araqchí, advirtió que Estados Unidos debe definir si sostiene el alto el fuego o continúa el conflicto a través de sus aliados, en referencia a Israel.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que su país está preparado para retomar las operaciones militares cuando lo considere necesario, y sostuvo que Irán atraviesa un momento de debilidad frente a la fortaleza israelí.
El escenario actual refleja una creciente tensión en Medio Oriente, con un frágil acuerdo de tregua que parece resquebrajarse y un aumento del riesgo de escalada regional.