El coeficiente de Gini se ubicó en 0,425 y mostró valores similares a los del mismo período del año anterior. Especialistas advierten sobre problemas metodológicos en la EPH y el organismo dejó de difundir la brecha entre los ingresos más altos y más bajos.
Distribución del ingreso sin cambios en el tercer trimestre, en medio de cuestionamientos al Indec
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundió el informe de Distribución del Ingreso correspondiente al tercer trimestre de 2025 en un contexto de críticas de especialistas de distintos enfoques ideológicos. Los cuestionamientos apuntan a la decisión oficial de no actualizar las canastas utilizadas para medir la inflación y a posibles distorsiones en la declaración de ingresos relevada por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
La desigualdad, medida a través del coeficiente de Gini, se mantuvo prácticamente estable respecto del mismo trimestre del año previo. El indicador se ubicó en 0,425, frente al 0,431 registrado un año antes. Cabe señalar que 2024 constituye una base de comparación compleja, ya que incorpora los efectos regresivos derivados de la devaluación de diciembre de 2023.
El valor del Gini —donde cero representa igualdad absoluta y uno desigualdad total— continúa reflejando una estructura distributiva con importantes disparidades. En paralelo, el organismo dejó de publicar el dato sobre la brecha entre los ingresos del decil más alto y el más bajo, indicador que en el segundo trimestre de 2025 se mantenía en niveles similares al promedio de 2022.
Tras dos años de gestión de La Libertad Avanza, los datos oficiales no muestran mejoras sustantivas en materia de equidad distributiva. Las estadísticas evidencian, principalmente, el impacto negativo inicial de la devaluación y luego un escenario de estancamiento.
Diversos analistas también advierten sobre problemas metodológicos en la EPH, especialmente vinculados a la subdeclaración de ingresos. Este fenómeno afecta tanto a los sectores de mayores recursos como a los de menores ingresos, lo que podría generar una medición artificialmente más equitativa.
Comparación regional
En el contexto latinoamericano, Argentina presenta un nivel intermedio de desigualdad, con un Gini comparable al de Ecuador (0,452) y México (0,431). Los países con mayor desigualdad en la región son Colombia (0,539), Brasil (0,516) y Panamá (0,498). En el extremo opuesto se ubican República Dominicana (0,390), El Salvador (0,398) y Uruguay (0,402).
Ingresos individuales
El ingreso promedio per cápita de la población urbana —27,1 millones de personas según la EPH— alcanzó los 956.283 pesos en el tercer trimestre de 2025. El informe incorporó como novedad el detalle regional.
Tierra del Fuego y Neuquén encabezaron el ranking con ingresos promedio de 1.553.488 y 1.475.656 pesos, respectivamente, superando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1.475.477 pesos). También se ubicaron por encima del promedio nacional La Pampa (1.166.924 pesos), Chubut (1.161.518), Santa Cruz (1.125.400), Santa Fe (1.035.563) y Córdoba (957.183). En los últimos puestos se situaron La Rioja (550.589), Chaco (619.392) y Formosa (636.331).
La brecha de género en los ingresos alcanzó el 27,6 por ciento. El ingreso promedio de los varones fue de 1.112.200 pesos, mientras que el de las mujeres se ubicó en 804.753 pesos. Las mayores diferencias se registraron en la provincia de Buenos Aires (35,4 por ciento), Chubut (34,4), Santa Cruz (34,2) y Mendoza (32,8).
En cuanto a la composición de los recursos, los ingresos laborales representaron el 77,1 por ciento del total, mientras que los no laborales —jubilaciones, pensiones, alquileres, transferencias y subsidios— explicaron el 22,9 por ciento restante. Este último componente tiene mayor incidencia relativa en los deciles de menores ingresos.























