La histórica fabricante de neumáticos bajó la persiana en su planta de Virreyes y despidió a 925 trabajadores. La caída de ventas y el avance de las importaciones impactaron de lleno en el sector. La Unión Industrial Argentina expresó “gran preocupación” y alertó por la pérdida de empleo industrial.
Tras 85 años de actividad ininterrumpida, Fate cerró su única planta en Virreyes y despidió a 925 empleados. La firma, perteneciente al grupo de Javier Madanes Quintanilla, atravesaba una fuerte caída en la producción y en las ventas, en un contexto de retracción del consumo y crecimiento de las importaciones.
La fábrica se encontraba en una parada técnica prolongada desde fines de enero. Lo que históricamente era una interrupción de dos semanas se extendió a un mes por la baja demanda. En 2024 la empresa había iniciado un Procedimiento Preventivo de Crisis y durante 2025 ya había reducido a la mitad su dotación, que en su momento de mayor actividad alcanzó los 2.000 trabajadores.
Actualmente, el 75% de los neumáticos vendidos en el mercado argentino son importados. En el caso de la planta cerrada, la producción había descendido a 150.000 cubiertas mensuales, apenas el 25% de su capacidad habitual. En neumáticos para camión, la fabricación pasó de 2.000 unidades diarias a 500.
De acuerdo con un informe de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 la importación de neumáticos creció 34,8% en promedio. En ese período, los precios registraron una baja de 38,3% en dólares y de 42,6% en pesos. Fuentes empresarias señalaron que la demanda interna cayó alrededor de 30%.
Intervención oficial
El Ministerio de Capital Humano dictó una conciliación obligatoria por 15 días en el conflicto entre la empresa y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA). La medida busca abrir una instancia de negociación, aunque desde la compañía trascendió que no está prevista la reapertura de la planta.
Desde el Gobierno nacional se deslindaron responsabilidades y atribuyeron el cierre a problemas de competitividad empresarial. El presidente Javier Milei defendió la apertura comercial y sostuvo que la baja de precios derivada del ingreso de importaciones beneficia a los consumidores.
Impacto sectorial y advertencias
La situación generó preocupación en el resto del sector. Delegados de Bridgestone y Pirelli manifestaron su respaldo a los trabajadores afectados y evalúan acciones conjuntas, en un contexto donde ambas compañías también incrementaron su perfil importador.
La Unión Industrial Argentina emitió un comunicado en el que expresó “gran preocupación” por el cierre y señaló que la industria perdió cerca de 65.000 empleos en los últimos dos años, lo que representa una caída del 5,4% del empleo sectorial. La entidad advirtió que la sobrecapacidad global y las prácticas de competencia desleal, especialmente desde Asia, impactan con fuerza en ramas estratégicas como la del neumático.
Además, sostuvo que la apertura comercial sin convergencia competitiva puede derivar en la pérdida de capacidades productivas, empleo calificado y cadenas de valor construidas durante décadas, y reclamó condiciones macroeconómicas, impositivas y financieras que permitan competir en igualdad de condiciones.
El cierre de la planta de Virreyes se convierte así en uno de los episodios más significativos del actual escenario industrial, en medio de un debate abierto sobre el rumbo económico y el impacto de la política comercial en la producción nacional.























