El sociólogo y politólogo Atilio Boron cuestionó el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba y atribuyó la actual crisis energética al histórico bloqueo económico. Además, convocó a reforzar la solidaridad internacional frente a la política exterior de Donald Trump.
Boron denuncia el bloqueo a Cuba y llama a frenar la avanzada de Trump
El analista político Atilio Boron sostuvo que la crisis energética que atraviesa Cuba debe interpretarse en el marco del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde los inicios de la Revolución.
El planteo surge luego de que el gobierno cubano comunicara a aerolíneas que operan en la isla la suspensión del suministro de combustible de aviación. Según Boron, la medida fue presentada por medios internacionales como consecuencia exclusiva de problemas internos, sin considerar el impacto acumulado de las sanciones estadounidenses.
El autor remonta el origen del bloqueo a las primeras disposiciones adoptadas por la administración de Dwight D. Eisenhower en 1960, profundizadas luego por John F. Kennedy con el embargo total al comercio en 1962. Con el paso de las décadas, el andamiaje normativo se amplió mediante leyes como la denominada Ley Torricelli (1992) y la Ley Helms-Burton (1996), que endurecieron las restricciones y extendieron su alcance extraterritorial.
Boron argumenta que estas disposiciones no solo afectan el comercio bilateral, sino que también penalizan a terceros países y empresas que mantengan vínculos económicos con Cuba, dificultando el acceso a bienes, financiamiento y combustible. A su entender, el impacto acumulado del bloqueo condiciona severamente el funcionamiento de la economía cubana.
El analista también se refirió al endurecimiento de medidas durante la gestión de Donald Trump, especialmente en lo relativo a sanciones contra empresas que abastecen de petróleo a la isla. En ese marco, calificó estas políticas como una forma de presión extrema con consecuencias humanitarias.
En contraposición, destacó la trayectoria internacionalista de Cuba en materia sanitaria y de cooperación, mencionando misiones médicas en África y Europa, así como programas de asistencia en América Latina.
Finalmente, Boron llamó a fortalecer la solidaridad con la isla y cuestionó lo que definió como una ofensiva global encabezada por Trump. Según su planteo, la situación exige una respuesta coordinada de gobiernos y sociedades para frenar políticas que —según afirmó— profundizan tensiones internacionales y agravan la crisis en Cuba.

























