Moscú rechazó de manera contundente las amenazas de Washington sobre posibles ataques y sanciones económicas contra Irán, mientras que Beijing advirtió que defenderá sus intereses ante eventuales aranceles impulsados por Donald Trump.
Rusia y China respaldan a Irán frente a las advertencias comerciales de Estados Unidos
Rusia expresó un firme rechazo a las advertencias de Estados Unidos sobre un eventual ataque militar contra Irán y a la posibilidad de aplicar mayores aranceles a los países que mantengan vínculos comerciales con la República Islámica. En sintonía con esa postura, China también manifestó su oposición a las amenazas económicas lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, y aseguró que protegerá sus derechos e intereses.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajarova, calificó como “categóricamente inadmisibles” las declaraciones provenientes de Washington sobre nuevos ataques contra territorio iraní. Además, alertó sobre las graves consecuencias que una escalada de este tipo podría tener para Medio Oriente y para la seguridad internacional, especialmente si se utilizan disturbios promovidos desde el exterior como justificación para repetir acciones militares como las ocurridas anteriormente por parte de Israel y Estados Unidos.
Zajarova también cuestionó los intentos de presionar a los socios comerciales de Irán mediante el aumento de aranceles y denunció lo que consideró una injerencia externa incendiaria en los asuntos internos del país. En ese sentido, subrayó que las autoridades iraníes han demostrado disposición al diálogo constructivo para superar los efectos negativos de la política hostil aplicada por Occidente.
Desde Beijing, la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, afirmó que China considera que no existen ganadores en una guerra arancelaria y remarcó que su país actuará para resguardar legítimamente sus intereses. Sus declaraciones se produjeron tras ser consultada por el anuncio de Trump de imponer sanciones comerciales a los países que continúen comerciando con Irán, una iniciativa que definió como una forma de coacción y presión económica.
China se mantiene como el principal socio comercial de Irán, concentrando alrededor de un tercio de su comercio exterior y la gran mayoría de sus exportaciones de petróleo, seguida por Rusia e India. No obstante, estadísticas oficiales chinas indican que el intercambio comercial reconocido entre ambos países registró una caída interanual significativa durante el último período medido.





















