La fiscalía federal pidió el juicio oral para ocho integrantes de una organización dedicada al tráfico de estupefacientes. La investigación se inició tras el hallazgo de una avioneta utilizada para el ingreso de cocaína al país.
Solicitan elevar a juicio una causa contra una banda narco internacional con base en Pergamino y San Nicolás
El fiscal federal Matías Di Lello requirió la elevación a juicio oral de una causa que investiga a ocho personas acusadas de integrar una organización criminal dedicada al transporte y comercialización de drogas en la provincia de Buenos Aires, con centros de operación en las ciudades de Pergamino y San Nicolás.
Según pudo reconstruir Junin Al Minuto, la investigación comenzó a partir del hallazgo de una avioneta abandonada en una zona rural de Pergamino, que habría sido utilizada para el ingreso de cargamentos de cocaína al país. A partir de ese episodio, se desplegaron tareas de inteligencia, seguimientos y allanamientos que permitieron desarticular la estructura en una etapa posterior. En el marco de esos procedimientos, las fuerzas federales incautaron más de 13 mil dólares, más de 12 millones de pesos, seis armas de fuego y diversos elementos vinculados a la actividad ilícita.
De acuerdo con fuentes judiciales, los principales responsables de la organización serían Alan Lawers Ávila, comerciante de criptomonedas radicado en Córdoba; Fernando Chiorazo, domiciliado en Pilar; y Lucas Morales. También se solicitó el envío a juicio de Jesse Jiménez Mendoza, remisero y prestamista de nacionalidad peruana; Waldimer Hernández Ordóñez, vendedor de muebles oriundo de Colombia; Brian Antúnez, profesor de baile y remisero; Rodrigo Tristán, organizador de eventos; y Pablo Hurtado, guía de caza.
Conforme a la acusación, todos están imputados por tráfico de estupefacientes en sus distintas etapas —siembra, cultivo, producción, distribución y comercialización—, con el agravante de haber actuado de manera organizada y con la participación de más de tres personas. La fiscalía sostiene que Ávila, Chiorazo y Morales se encargaban de la obtención de la materia prima y del cultivo de marihuana, mientras que el resto de los imputados intervenía en la distribución y el suministro de drogas en el norte bonaerense y localidades cercanas. Además, se indicó que parte del circuito de comercialización incluía vínculos con personas que actualmente permanecen prófugas y sobre las que pesan órdenes de captura a nivel nacional e internacional.
El hallazgo de la avioneta en Pergamino
La causa se originó cuando una avioneta Cessna sin matrícula, que había sido detectada realizando maniobras irregulares, fue abandonada tras un aterrizaje forzoso en un predio rural del paraje El Socorro, en el partido de Pergamino. En el interior de la aeronave se encontraron hojas de coca, bicarbonato, chips telefónicos de origen boliviano y anotaciones que evidenciaban el carácter internacional de la operatoria.
Ese episodio dio inicio a una investigación de gran alcance en el marco del operativo regional “Rompiendo Alas”, encabezado por Gendarmería Nacional Argentina. Con intervención del Poder Judicial y fuerzas de seguridad, y en coordinación con autoridades de Bolivia, se logró identificar una ruta aérea proveniente de Bolivia y Perú utilizada para el ingreso de drogas al territorio argentino.
Como resultado de los procedimientos realizados en distintas provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se concretaron detenciones y se secuestraron siete vehículos, más de mil pastillas de éxtasis, casi 400 gramos de tusi, más de 500 plantines de marihuana, plantas en estado natural, cocaína, balanzas de precisión, máquinas para contar dinero, teléfonos celulares, computadoras, armas de fuego y otros elementos de interés para la causa.






















