Las diferencias entre ambos espacios dificultan la posibilidad de establecer una estrategia común y evidencian las tensiones dentro de la oposición porteña.
Las negociaciones entre La Libertad Avanza y el PRO para alcanzar un acuerdo político en la Ciudad de Buenos Aires todavía no llegaron a una definición.
Las conversaciones entre La Libertad Avanza y el PRO para construir una alianza en la Ciudad de Buenos Aires avanzan, aunque todavía persisten diferencias importantes. El acercamiento entre Mauricio Macri y Karina Milei abrió una nueva etapa de diálogo, pero desde el sector porteño de LLA advierten que todavía no existe un acuerdo definido.
Patricia Bullrich se mostró dispuesta a resignar una eventual candidatura a jefa de Gobierno si eso facilita una coalición. La dirigente consideró que el PRO probablemente reclamará conservar el control de la Ciudad y sostuvo que priorizar un acuerdo político puede ser más conveniente que sostener una candidatura propia.
El panorama es más complejo dentro de La Libertad Avanza. Pilar Ramírez, dirigente cercana a Karina Milei, mantiene una postura más firme y cuestionó públicamente a Jorge Macri por adoptar iniciativas vinculadas con la agenda libertaria. Desde su entorno remarcan que el objetivo no es simplemente acompañar al PRO, sino que la Ciudad tenga una conducción identificada con LLA.
La falta de candidatos competitivos también condiciona la estrategia libertaria. Con Diego Santilli orientado hacia la provincia de Buenos Aires y Manuel Adorni debilitado políticamente, el oficialismo nacional enfrenta dificultades para definir una figura propia para competir en la Ciudad.
Por su parte, Jorge Macri mantiene abierta la posibilidad de una alianza, incluso con una fórmula que incorpore a una dirigente cercana al karinismo. Sin embargo, las diferencias sobre quién debería liderar el espacio y cómo distribuir las candidaturas siguen sin resolverse.
El eventual acuerdo excede la disputa porteña. Para Bullrich, una alianza entre LLA, PRO, sectores radicales y fuerzas provinciales podría fortalecer la gobernabilidad y ofrecer mayor previsibilidad política y económica. Sin embargo, la negociación deberá superar primero la disputa por el liderazgo y evitar que una coalición termine convirtiéndose en una simple subordinación de uno de los espacios al otro.
En este escenario, el acercamiento entre Macri y Milei representa un avance, pero todavía no alcanza para garantizar un acuerdo electoral en la Ciudad de Buenos Aires.



























