El artista instaló una estatua en el centro de la Londres y confirmó su autoría en redes. La obra, de fuerte carga simbólica, ya genera interpretaciones vinculadas al nacionalismo.
Banksy reaparece en Londres con una nueva escultura
Una nueva intervención de Banksy apareció en Waterloo Place, donde se instaló una escultura que representa a un hombre de traje en actitud de avanzar hacia el vacío, con el rostro cubierto por una bandera. La obra fue confirmada por el propio artista mediante un video difundido en redes sociales, en el que se muestra su colocación nocturna.
La pieza, ubicada en un área cargada de simbolismo —cercana a Plaza de Trafalgar y al Palacio de Buckingham—, dialoga con monumentos históricos como los de Eduardo VII y Florence Nightingale. Este emplazamiento refuerza la lectura política de la obra, que varios interpretan como una crítica al nacionalismo, sintetizada en la idea de un sujeto “ciego” por símbolos patrios.
El acompañamiento musical del video —“Pompa y Circunstancia”, de Edward Elgar— intensifica la carga irónica sobre los imaginarios de identidad nacional. Como es habitual en Banksy, la intervención combina impacto visual, anonimato estratégico y ambigüedad interpretativa, lo que potencia su circulación mediática.
La aparición se da poco después de que una investigación periodística volviera a poner en debate la identidad del artista, asociándolo con el nombre Robin Gunningham. Sin embargo, más allá de esa discusión, la obra reafirma su lógica: intervenciones sorpresivas que interpelan el contexto político-cultural y generan debate público inmediato.























