El exdiputado fue nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario en Bruselas mediante un decreto “en comisión”, aprovechando el receso del Senado. La designación se realizó pese a que Iglesias no cuenta con carrera diplomática.
Milei designó a Fernando Iglesias como embajador argentino en Bélgica
Tras ocupar una banca en la Cámara de Diputados durante casi quince años, Fernando Iglesias continuará vinculado al Estado, esta vez como embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Argentina en Bélgica. La decisión fue tomada por el presidente Javier Milei, quien lo designó para un cargo que se encontraba vacante desde junio del año pasado y que ya contaba con el correspondiente placet otorgado por las autoridades belgas.
El nombramiento se realizó “en comisión”, modalidad utilizada debido al receso del Senado de la Nación. El decreto 6/2026, publicado en el Boletín Oficial, fundamenta la decisión en las atribuciones que la Ley del Servicio Exterior N.º 20.957 le otorga al Poder Ejecutivo para efectuar designaciones excepcionales en ese contexto.
“El nombramiento se considerará extendido por el tiempo que dure el mandato del Presidente que lo haya efectuado”, precisa la normativa.
Iglesias llegó al Congreso en 2007 de la mano de la Coalición Cívica, luego renovó su banca como integrante del PRO y, hacia el final de su trayectoria legislativa, se incorporó a La Libertad Avanza. A lo largo de su paso por el Parlamento fue objeto de numerosos cuestionamientos y repudios, vinculados a expresiones misóginas, mensajes de odio, actitudes violentas, conflictos con las autoridades de la Cámara, exabruptos en redes sociales y provocaciones reiteradas hacia otros dirigentes políticos.
Pese a ese historial, los fundamentos oficiales del nombramiento destacan que el exlegislador reúne “las condiciones de idoneidad, experiencia y trayectoria profesional necesarias para desempeñar esta función con la responsabilidad y el compromiso que la misma exige”.
En los hechos, Iglesias no posee carrera diplomática. No obstante, su designación se ampara en un apartado de la Ley del Servicio Exterior que habilita al Gobierno a nombrar como embajadores a personas sin formación diplomática previa, siempre que acrediten “condiciones relevantes” para el cargo.
La experiencia más cercana de Iglesias en materia internacional fue su paso como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados durante el gobierno de Mauricio Macri. En ese período, fue uno de los impulsores del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, una iniciativa que finalmente no logró concretarse.
El camino hacia su desembarco en un cargo diplomático comenzó a delinearse en noviembre pasado, cuando Iglesias desistió de renovar su banca en Diputados, en el marco de un acuerdo político que incluía la promesa de una designación como embajador ante la Unión Europea.























