Hoy es otro día de historias…
Esta vez sentí de compartirte una historia de perseverancia, renuncias y una gran capacidad de adaptación. Seguramente como la de muchas más…
Yaz vivió su infancia entre juegos, primos y en un bio más que agradable.
Creció como todos, en medio de responsabilidades y amistades.
Cuando estaba cursando sus últimos años de secundaria, empezó a pensar ¿cómo sería poder estudiar una carrera universitaria?.
Me imagino que tendría miles de interrogantes, y más aún cuando lo que quería estudiar no estaba en su ciudad natal.
Podemos contar también que tenía dos hermanos más pequeños con los que había forjado un hermoso vínculo. Unos papás, que se habían comprometido a apoyarla en todo.
Llegó el tiempo de volar, y lo hizo de manera muy diferente -pandemia de por medio- pero no desistió.
Se fué a vivir a una gran Ciudad -Rosario- con su amiga de la infancia. Empezó a avanzar en la carrera y logró armar un hermoso grupo de amor y contención entre sus compañeros de Facu.
Creemos que no debe haber sido nada fácil soltar la seguridad de su hogar y de su familia, para empezar una nueva vida totalmente desconocida.
Pero hizo el camino y nunca se rindió, hoy está a un paso de recibirse y tiene una vida por delante…
Nuevos proyectos, sueños y anhelos la esperan y todos los días se prepara para alcanzarlos…
¡Celebramos a todos y todas las que se animan a ir por más!.
Lo fácil lo hace cualquiera, ¡lo difícil sólo los que perseveran y no se rinden!.

Autoría: Yenny Fagúndez y Alejandra Carolina Loguzzo.






















