Un especialista del sector destacó el crecimiento sostenido del consumo de carne porcina en Argentina y afirmó que el país reúne las condiciones para posicionarse entre los principales exportadores mundiales, aunque señaló la necesidad de abrir el mercado chino para subproductos.
El consumo de carne de cerdo en Argentina alcanzó los 24 kilos por habitante por año, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que se viene registrando desde hace más de dos décadas. Así lo aseguró el consultor Juan Luis Uccelli en una entrevista radial, en la que analizó la evolución del mercado cárnico y las perspectivas del sector porcino a nivel local e internacional.
Según explicó, el mercado de carnes en el país funciona de manera complementaria: cuando disminuye el consumo de un tipo de carne, otro ocupa ese espacio. En ese marco, detalló que actualmente del total consumido de carne de cerdo, 22 kilos corresponden a carne fresca y solo 2 kilos a chacinados, lo que refleja un cambio profundo en los hábitos alimentarios.
Uccelli señaló que la baja en el consumo de carne vacuna estuvo relacionada con una menor disponibilidad para el mercado interno, producto del aumento de las exportaciones, y que el cerdo permitió sostener un consumo total de carne que se ubica entre los 110 y 120 kilos por habitante al año.
A modo comparativo, recordó que a comienzos de los años 2000 el consumo de carne porcina apenas alcanzaba los 4 kilos por persona, mientras que hoy se proyecta llegar a entre 33 y 34 kilos en los próximos siete u ocho años. En ese sentido, remarcó que se trata de un sector que crece de forma constante y amplía su oferta para el mercado interno.
El especialista también destacó el cambio de paradigma que se produjo en torno al cerdo, que dejó de asociarse casi exclusivamente a los chacinados para posicionarse como una carne fresca de consumo habitual. Además, reconoció que el sector atravesó dificultades vinculadas a las importaciones en distintos períodos, aunque sostuvo que esto no logró frenar su expansión.
En relación al comercio exterior, Uccelli afirmó que Argentina tiene condiciones productivas muy competitivas y costos de producción entre los mejores del mundo, lo que le permitiría consolidarse como un actor relevante en el mercado global de carne de cerdo. Recordó que el país llegó a ubicarse en el puesto 11 entre los exportadores mundiales, con posibilidades concretas de ingresar al top ten.
No obstante, advirtió que uno de los principales desafíos pendientes es la apertura del mercado chino para la exportación de subproductos porcinos, un rubro clave a nivel internacional. Señaló que, a diferencia de otros países como Brasil, Argentina aún no logró ese acuerdo, y subrayó la necesidad de gestiones políticas de alto nivel para concretarlo y potenciar las exportaciones del sector.




















