Israel lanzó bombardeos en varias ciudades iraníes, mientras Teherán respondió con misiles. La tensión crece y potencias internacionales piden frenar la escalada.
La guerra entre Irán e Israel continúa escalando con nuevos ataques aéreos y lanzamientos de misiles en distintos puntos de la región.
El Ejército israelí informó que sus cazas iniciaron una nueva oleada de bombardeos “a gran escala” contra objetivos en las ciudades iraníes de Teherán, Shiraz y Tabriz.
Según el comunicado militar, durante los ataques fue destruido un complejo en Teherán que, de acuerdo con Israel, estaba vinculado al desarrollo de capacidades de ataque contra satélites dentro del programa espacial iraní.
En paralelo, Irán respondió con el lanzamiento de tres andanadas de misiles contra territorio israelí. De acuerdo con el servicio de emergencias Magen David Adom, los proyectiles provocaron daños materiales en varias zonas y dejaron al menos una mujer con heridas leves.
Mientras continúan los ataques, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, aseguró que su país está dispuesto a continuar el conflicto “tan lejos como sea necesario” para defenderse de Israel y de Estados Unidos.
La escalada bélica también genera preocupación internacional. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, afirmó que su gobierno trabaja con aliados para intentar reabrir el Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo, aunque aclaró que su país no participará directamente en la guerra.
En paralelo, el gobierno de Alemania pidió a Israel que evite ampliar el conflicto con una ofensiva terrestre en Líbano contra la milicia Hezbolá.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, propuso reforzar la misión naval europea Operación Aspides en el Mar Rojo para proteger el tráfico marítimo hacia el Canal de Suez.
En el plano económico, la incertidumbre por el conflicto ya impacta en los mercados energéticos. El precio del crudo superó los 100 dólares por barril: el Brent del Mar del Norte alcanzó los 106,30 dólares, mientras que el West Texas Intermediate se ubicó en 100,83 dólares.
La guerra en Medio Oriente entra así en su tercera semana sin señales claras de desescalada, mientras crece la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto en toda la región.
























