El expresidente de Brasil fue hospitalizado en Brasilia por una bronconeumonía bilateral mientras cumple su condena a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Bolsonaro volvió a ser internado y permanece en terapia intensiva
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro fue internado de urgencia en terapia intensiva a raíz de una bronconeumonía bilateral que se le manifestó en la celda donde cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado e incitación a la violencia.
De acuerdo con el parte médico difundido por el Hospital DF Star, el dirigente llegó al centro de salud con un cuadro de fiebre alta, baja saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos.
Bolsonaro, de 70 años, permanece hospitalizado y recibe antibióticos por vía intravenosa para tratar una bronconeumonía bacteriana bilateral detectada tras los primeros análisis de laboratorio.
Debido a la presencia de una gran cantidad de líquido en ambos pulmones, por el momento no se estableció una fecha de alta. La información fue difundida por su esposa, Michelle Bolsonaro, quien publicó el parte médico en sus redes sociales.
Horas después de su internación, su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, brindó una conferencia de prensa en la puerta del hospital en Brasilia. Allí explicó que el exmandatario había sufrido escalofríos y vómitos durante la madrugada mientras se encontraba detenido en el Complejo Penitenciario de Papuda, donde cumple su condena.
“Conversé rápidamente con los médicos y dijeron que esta fue la más grave de las veces que ha sido internado aquí por la cantidad de líquido en los pulmones”, señaló.
El senador también afirmó que los pulmones de su padre “nunca se habían llenado de tanto líquido”, situación que, según explicó, estaría vinculada a una broncoaspiración de fluidos provenientes del estómago.
Durante la conferencia, Flávio Bolsonaro volvió a solicitar que se le conceda al exmandatario el beneficio de la prisión domiciliaria, un pedido que ya fue rechazado en otras oportunidades por el Supremo Tribunal Federal.
“Están jugando con la vida de mi padre”, sostuvo el legislador, al tiempo que cuestionó a la Corte por mantener la decisión de que continúe detenido.
Desde 2018, Bolsonaro enfrenta diversos problemas de salud derivados del atentado con cuchillo que sufrió durante la campaña presidencial de ese año, cuando fue herido en el abdomen.
A raíz de ese episodio fue internado en varias ocasiones y sometido a distintos procedimientos médicos para tratar complicaciones relacionadas con aquella agresión.
Esta hospitalización representa su primera salida del centro penitenciario desde que el 15 de enero comenzó a cumplir la condena por intento de golpe de Estado. La última vez que estuvo internado había sido cuando permanecía detenido en una celda especial de la sede de la Policía Federal de Brasil en Brasilia.
En aquella oportunidad fue sometido a cuatro cirugías y permaneció hospitalizado entre el 24 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de este año.
En septiembre del año pasado, el exmandatario fue condenado por el Supremo Tribunal Federal por liderar un complot destinado a mantenerse en el poder tras haber sido derrotado en las elecciones presidenciales de 2022 por Luiz Inácio Lula da Silva. Además de la condena, Bolsonaro quedó inhabilitado para competir en elecciones hasta el año 2060.
























