El Índice de Confianza en el Gobierno mostró una baja en el comienzo de 2026 y reflejó un deterioro en la percepción ciudadana, aunque los niveles generales aún se mantienen por encima del promedio del año anterior y de gestiones previas.
La confianza en el Gobierno volvió a registrar una caída al inicio de 2026. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) disminuyó un 2,8 por ciento respecto del mes anterior y se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo posible de 5, según el relevamiento mensual elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
El retroceso interrumpió una etapa de relativa estabilidad que se había observado en los meses previos. A pesar de la baja, el nivel general del índice continúa por encima del promedio registrado durante el año pasado, lo que indica que, aunque se percibe un desgaste, la evaluación global de la gestión aún se mantiene en valores moderados.
En la comparación interanual, el deterioro resulta más pronunciado. El indicador mostró una caída del 8 por ciento frente al mismo período del año anterior, reflejando un menor nivel de confianza por parte de la ciudadanía. No obstante, el ICG se ubica por encima de los registros correspondientes a otras administraciones en etapas similares, superando los valores observados durante los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández en iguales momentos de sus mandatos.
El informe destaca que, luego de un cierre de año con variaciones mínimas, el comienzo del nuevo año evidenció una baja más clara, aunque todavía limitada. El índice quedó levemente por debajo del promedio general de la gestión de Javier Milei, pero se mantuvo por encima del promedio anual previo, lo que sugiere una estabilidad relativa pese al retroceso puntual.
Durante el mes analizado se registraron caídas en los cinco componentes que conforman el índice. La evaluación sobre la capacidad del Gobierno para resolver los problemas del país descendió un 1,7 por ciento y se ubicó en 2,84 puntos. La percepción sobre la honestidad de los funcionarios mostró una baja del 3,6 por ciento, hasta alcanzar los 2,69 puntos.
Asimismo, la valoración de la eficiencia en la administración del gasto público cayó un 3,9 por ciento y se ubicó en 2,23 puntos. La evaluación general del Gobierno retrocedió un 2,6 por ciento, con un nivel de 2,22, mientras que la percepción sobre la preocupación por el interés general disminuyó un 1,5 por ciento y quedó en 2,01 puntos.
En conjunto, los datos reflejan un escenario de desgaste progresivo en la confianza ciudadana, aunque sin un desplome abrupto, en un contexto de estabilidad relativa con señales claras de advertencia para la gestión nacional.





















