El INDEC busca exponer el peso del empleo en plataformas de delivery

El organismo estadístico inició contactos con empresas de aplicaciones para medir cuántos trabajadores se desempeñan en el sector de reparto, una iniciativa que podría dejar al descubierto el crecimiento del empleo más precario en la Argentina.

Economía

El Gobierno de Javier Milei sostiene parte de su discurso sobre el mercado laboral apoyándose en el crecimiento del empleo informal y precario, una dinámica que por el momento amortigua el impacto de la destrucción de puestos de trabajo formales. Sin embargo, el INDEC comenzó a avanzar en una iniciativa que podría alterar esa lectura oficial: medir de manera específica cuántos trabajadores se desempeñan en plataformas de delivery.

El titular del organismo estadístico, Marco Lavagna, inició una serie de reuniones con empresas del sector para analizar mecanismos que permitan identificar y cuantificar a los repartidores de aplicaciones. De concretarse este trabajo, se podría mostrar de forma diferenciada cuántos empleos corresponden a modalidades laborales sin derechos básicos, en un contexto de recesión y pérdida del poder adquisitivo.

Actualmente, esos datos existen pero aparecen diluidos dentro de categorías amplias que no permiten discriminar con precisión. En la clasificación vigente figura el rubro “repartidor de comercio a domicilio”, que incluye desde cadetes hasta colocadores de afiches, con una base metodológica que se remonta a años previos al fuerte desarrollo de las plataformas digitales.

Según indicaron fuentes empresarias a Junín Al Minuto, la forma más sencilla de acceder a esa información sería que las propias compañías entreguen sus registros. No obstante, la mayoría de las firmas se resiste a hacerlo, amparándose en la confidencialidad de los datos. Un caso emblemático es el de Uber, que históricamente evitó compartir información detallada sobre su plantel de trabajadores.

En ese marco, Lavagna mantuvo un encuentro con directivos de Pedidos Ya, una de las principales empresas del rubro. De acuerdo a los registros oficiales, durante la reunión se avanzó en una agenda común para evaluar la obtención de datos vinculados a los servicios prestados a través de plataformas digitales. La intención del INDEC es replicar estos contactos con otras compañías para analizar alternativas de acceso directo a la información.

Desde el sector privado reconocen que, si existiera voluntad empresaria, el relevamiento podría resolverse rápidamente y con costos mínimos. Algunas firmas ya comenzaron a difundir datos de manera parcial. RAPPI, por ejemplo, publicó cifras sobre cantidad de viajes y evolución del empleo en el sector, mientras que estudios vinculados al Frente Renovador analizaron la relación entre los ingresos de los repartidores y el costo de vida.

El desafío metodológico no es menor. La Encuesta Permanente de Hogares releva con precisión a los asalariados formales, pero presenta mayores dificultades para captar a los cuentapropistas y a las nuevas formas de ocupación. Además, el sistema se basa en la declaración de los propios trabajadores, lo que impide identificar con claridad bajo qué modalidad realizan sus tareas. Algo similar ocurre con el trabajo online y otras actividades emergentes que no encajan plenamente en las categorías tradicionales.

Este avance del INDEC se da en un contexto de tensiones con el Ministerio de Economía. Lavagna viene impulsando la actualización de estadísticas cuyos métodos quedaron desfasados y no reflejan la realidad actual. Uno de los casos más relevantes fue el índice de inflación, cuya modificación fue resistida durante largo tiempo por el Ejecutivo.

En el caso del empleo en plataformas, el Gobierno podría oponerse nuevamente a una medición más precisa. Parte de la estrategia oficial se apoya en mostrar una mejora relativa en algunos indicadores laborales, pese a que los datos de empleo formal continúan siendo negativos.

Las estadísticas más recientes muestran una leve baja del desempleo, pero acompañada por un crecimiento sostenido de la informalidad. El aumento del trabajo sin registrar se vincula de manera directa con el avance de las aplicaciones de transporte y reparto, que ofrecen ingresos inestables, escasa protección social y altas exigencias operativas. En ese escenario, una medición específica del empleo en delivery podría dejar en evidencia que el principal motor de crecimiento laboral es, precisamente, el más precario.

Seguir Leyendo:
Economía
LO MÁS DESTACADO
keyboard_arrow_up