Las estadísticas oficiales muestran un leve descenso de la desocupación respecto del año anterior, aunque acompañado por un fuerte deterioro en la calidad del empleo: la informalidad laboral ya alcanza al 43,3 por ciento de los trabajadores ocupados.
Baja el desempleo, pero crece la precariedad laboral
El desempleo se ubicó en el 6,6 por ciento de la población económicamente activa, de acuerdo con los últimos datos difundidos por el Indec correspondientes al tercer trimestre de 2025. La cifra representa una baja de 0,3 puntos porcentuales en comparación interanual. Sin embargo, el alivio estadístico convive con un fenómeno preocupante: el crecimiento del empleo informal y la precarización de las condiciones laborales.
Según el propio organismo oficial, la informalidad laboral alcanzó al 43,3 por ciento de las personas ocupadas, lo que implica un aumento de 0,7 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior. Esta combinación de menor desocupación y mayor precariedad pone en discusión la solidez del mercado de trabajo que defiende el Gobierno, en un contexto marcado por el debate legislativo sobre una reforma laboral.
La difusión de los datos se da mientras el Congreso analiza un proyecto impulsado por el Ejecutivo bajo el argumento de una “modernización” de la legislación laboral. La iniciativa incluye recortes de derechos laborales, reducción de aportes patronales y beneficios impositivos para grandes empresas, medidas que también impactan sobre el financiamiento del sistema de seguridad social.
En paralelo, la CGT encabezó una masiva movilización en Plaza de Mayo para manifestar su rechazo a la reforma. En el Senado, el dictamen comenzó a tratarse en comisiones, aunque el debate legislativo fue postergado para los próximos meses.
En términos absolutos, el nivel actual de desempleo implica que alrededor de 1,5 millones de personas se encuentran sin trabajo en el país. Aunque la tasa muestra una leve mejora interanual, continúa ubicándose cerca de un punto porcentual por encima de los niveles registrados en 2023, lo que evidencia persistentes debilidades estructurales del mercado laboral.
El avance de la informalidad expone además la situación de un amplio sector de trabajadores de bajos ingresos y alta vulnerabilidad, que no encuentra respuestas específicas en el proyecto de reforma. La principal estrategia oficial para reducir el empleo no registrado se centra en la baja de aportes y contribuciones patronales y en esquemas de “blanqueo” laboral. Una política similar ya fue implementada con la Ley Bases y tuvo resultados limitados: apenas se formalizaron poco más de 16.000 puestos de trabajo, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
El panorama territorial también muestra fuertes disparidades. Algunos aglomerados urbanos registran tasas de desocupación muy superiores al promedio nacional, como Río Gallegos, con un 10,8 por ciento, y Gran Resistencia, con un 9,7 por ciento. En la zona centro del país y el conurbano bonaerense, los niveles también son elevados: Gran Rosario alcanzó el 8,9 por ciento, Santa Rosa el 8,5, Gran La Plata el 8,1 y los partidos del Gran Buenos Aires el 7,6 por ciento. El mapa del desempleo refleja profundas desigualdades productivas y sociales entre regiones.
El informe del Indec también señala que la tasa de actividad se ubicó en el 48,6 por ciento, con una mejora interanual de 0,3 puntos porcentuales. A su vez, la tasa de empleo alcanzó el 45,4 por ciento, con un incremento de 0,4 puntos respecto del año anterior. No obstante, estos avances marginales conviven con un escenario laboral tensionado, donde la creación de empleo no logra compensar la pérdida de calidad de los puestos ni el deterioro de los ingresos.
Finalmente, la tasa de subocupación fue del 10,9 por ciento de la PEA, mientras que los ocupados demandantes y no demandantes disponibles sumaron en conjunto el 11,3 por ciento. De este modo, la presión total sobre el mercado laboral —que incluye desocupados, subocupados y ocupados con problemas de empleo— alcanzó al 28,7 por ciento de la población económicamente activa, según informó el organismo estadístico.

























