Ventas minoristas en baja: el consumo sigue sin repuntar

Las ventas de las pymes continúan en retroceso y acumulan varios meses de caída. Según CAME, seis de los siete rubros relevados cerraron con resultados negativos y el consumo permanece debilitado por la pérdida del poder adquisitivo.

Economía

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario complejo y encadenan ocho meses consecutivos de retroceso, sin lograr revertir el fuerte desplome registrado durante el año anterior. En el último mes analizado, la caída interanual fue del 5,2 por ciento a precios constantes.

De acuerdo con el informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el balance global del último año mostró un crecimiento interanual del 2,5 por ciento, explicado principalmente por el buen desempeño registrado en los primeros meses. Esa mejora inicial permitió atenuar parcialmente el deterioro que comenzó a profundizarse a partir de mayo, aunque no alcanzó para compensar la contracción cercana al 10 por ciento sufrida por el sector el año previo.

El relevamiento señala que la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones continúa condicionando el consumo. En este contexto, las familias priorizan gastos esenciales y reducen compras no indispensables. Incluso rubros básicos como Alimentos y Bebidas evidenciaron una baja interanual del 5,3 por ciento.

Un año con altibajos

El inicio del año estuvo marcado por incrementos significativos en las ventas minoristas, con fuertes subas durante los primeros meses. Sin embargo, ese impulso se fue diluyendo con el correr del tiempo y, desde mayo, el crecimiento interanual se interrumpió, dando paso a una seguidilla de resultados negativos.

En el último mes relevado, la caída interanual alcanzó el 5,2 por ciento a precios constantes. No obstante, en la comparación mensual desestacionalizada se observó un incremento del 5,2 por ciento respecto del mes anterior, lo que fue interpretado como un alivio puntual y estacional.

Predominio de números en rojo

El análisis por sectores confirma la tendencia recesiva, ya que seis de los siete rubros evaluados cerraron con caídas interanuales. Las contracciones más pronunciadas se registraron en Bazar y decoración, Perfumería y Textil e indumentaria. La única actividad que logró evitar el retroceso fue Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, con una suba marginal.

Desde CAME explicaron que el repunte de fin de año, impulsado por las fiestas y el cobro del aguinaldo, funcionó como un alivio financiero, pero no fue suficiente para revertir lo que definieron como una “caída estructural” del consumo. En ese sentido, remarcaron que las compras continuaron siendo cuidadosas y orientadas a promociones y productos esenciales.

Respecto de la situación económica de los comercios, más de la mitad de los consultados describió un escenario de estabilidad interanual, mientras que algo más de una cuarta parte señaló un empeoramiento en sus condiciones. Aunque el dato sigue siendo negativo, desde la entidad destacaron que implica una mejora relativa frente a mediciones anteriores.

En cuanto a las expectativas, CAME indicó que predomina una cautela moderadamente optimista. Si bien muchos comerciantes proyectan una mejora de la actividad hacia el próximo año, la inversión continúa limitada por los altos costos operativos y la baja rentabilidad, lo que representa uno de los principales desafíos para el sector.

Seguir Leyendo:
Economía
LO MÁS DESTACADO
keyboard_arrow_up