¿Por qué no?… Porque los silencios rompen.
¿Por qué no?…
Porque de lo que no se habla, se repite.
¿Por qué no?… Porque lo que no se sana se transmite.
Hay personas que eligen no repetir patrones familiares que perduran en algunos entornos.

Podríamos hablar de resiliencia pero también entender que quedaron pequeñas grietas…
De cada experiencia quedan marcas que podemos o no trascender.
Podemos ser resilientes sí claro, pero también podemos ser conscientes que nada va a ser lo mismo.
Y la cultura oriental hace honor a esto, uniendo las partes rotas de la porcelana y colocando en cada grieta, oro, demostrando que eso es lo que vale.
¡Las marcas que nos hacen SER esas personas únicas y especiales y que el verdadero valor está en nuestras heridas de guerra!.

Autoría: Yenny Fagúndez y Alejandra Carolina Loguzzo.





















