El presidente estadounidense sostuvo que su autoridad como comandante en jefe solo está limitada por su propia moral y adelantó que su gobierno avanzará en el control y explotación del crudo venezolano. El Senado aprobó una resolución simbólica para frenar posibles incursiones militares.
Trump afirmó que Estados Unidos podría gobernar Venezuela y explotar su petróleo durante años
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país podría asumir el control de Venezuela y explotar sus vastas reservas petroleras durante un período prolongado. En declaraciones realizadas en una entrevista, el mandatario afirmó que su poder para ordenar acciones militares en el exterior está limitado únicamente por su propia moral. “Mi propia mente es lo único que puede detenerme”, sostuvo, y agregó: “No necesito el derecho internacional”.
Al ser consultado sobre las restricciones legales a la utilización de la fuerza militar, Trump señaló que, si bien su administración reconoce la existencia del derecho internacional, será él quien defina cuándo se aplican esas normas a Estados Unidos. “Depende de cuál sea tu definición del derecho internacional”, argumentó, dejando abierta la posibilidad de una interpretación unilateral de las obligaciones internacionales del país.
El presidente indicó que el tiempo determinará cuánto durará la supervisión estadounidense sobre Venezuela y afirmó que el país sudamericano será “reconstruido de una manera muy rentable”. “Vamos a usar petróleo y vamos a recibirlo. Estamos bajando los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente”, expresó.
Trump evitó explicar por qué decidió reconocer a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como autoridad venezolana en lugar de respaldar a la líder opositora María Corina Machado. Se limitó a señalar que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene contacto permanente con ella y con el gobierno venezolano.
En paralelo, el Senado estadounidense aprobó una resolución conjunta que busca bloquear futuras incursiones militares en Venezuela. La iniciativa obtuvo 52 votos a favor y 47 en contra, con el respaldo de cinco senadores republicanos a la bancada demócrata. Aunque la resolución no es vinculante, representa una señal de advertencia tras la reciente operación para capturar al presidente Nicolás Maduro sin conocimiento previo del Congreso.
Para que la medida tenga efecto legal, debería ser aprobada por la Cámara de Representantes y firmada por el propio Trump, quien ya adelantó que la vetaría. Anular ese veto requeriría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, un escenario poco probable. El mandatario criticó duramente a los republicanos que apoyaron la resolución y calificó la ley de Poderes de Guerra como inconstitucional.
Desde la oposición, legisladores demócratas sostuvieron que la intervención en Venezuela responde principalmente a intereses petroleros. “Esto se trata del petróleo y de enriquecer a las grandes compañías a expensas del pueblo venezolano”, afirmó el congresista Jim McGovern, quien advirtió sobre las dificultades de involucrarse en conflictos armados prolongados.
Por su parte, funcionarios de la administración informaron que Estados Unidos planea asumir el control de la comercialización del petróleo venezolano como parte de un plan de tres etapas que incluye estabilización, recuperación económica y una eventual transición política. En ese marco, la Casa Blanca convocó a las principales petroleras para analizar el futuro del sector energético en Venezuela.
En el plano regional, los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro, manifestaron su preocupación por el uso de la fuerza contra un país sudamericano y advirtieron que este tipo de acciones vulneran el derecho internacional y la soberanía venezolana. Ambos coincidieron en que la situación debe resolverse por vías pacíficas, mediante el diálogo y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano.






















