El presidente de Estados Unidos afirmó que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque terrestre contra una presunta instalación vinculada al narcotráfico en Venezuela, aunque evitó precisar la ubicación y los detalles de la operación. El gobierno de Nicolás Maduro no confirmó el hecho.
Trump aseguró que EE.UU. destruyó una “gran instalación” del narcotráfico en Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes un nuevo ataque contra Venezuela, esta vez dirigido a un objetivo terrestre, al asegurar que fuerzas estadounidenses destruyeron la semana pasada una “gran instalación” presuntamente vinculada al narcotráfico. La declaración fue realizada ante la prensa antes de su reunión con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
Trump evitó precisar la ubicación exacta del objetivo, el organismo que ejecutó el ataque y las características de la operación, y se limitó a señalar que ocurrió “a lo largo del litoral”. “Ahora ya no existe”, afirmó.
Mientras tanto, el gobierno de Nicolás Maduro se mantiene en silencio sobre el presunto ataque. El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, sostuvo que Estados Unidos no le amargará el Año Nuevo a los venezolanos. En paralelo, la empresa venezolana Primazol, dedicada a la distribución de insumos químicos, desmintió categóricamente un supuesto ataque a sus instalaciones en el estado Zulia durante la madrugada del 24 de diciembre, luego de que un incendio difundido en redes sociales fuera vinculado al anuncio de Trump.
Según el mandatario estadounidense, la operación se enmarca en la ofensiva que su gobierno mantiene contra lo que Washington define como una “red de narcoterrorismo” asociada al gobierno venezolano. Durante la visita de Netanyahu, Trump afirmó que se produjo “una gran explosión” en una zona portuaria donde, según dijo, se cargaban drogas en embarcaciones. “Atacamos todos los barcos y ahora atacamos la zona”, sostuvo, sin ofrecer mayores precisiones.
Funcionarios estadounidenses citados por el diario The New York Times indicaron que Trump podría referirse a una instalación vinculada a la producción o despacho de drogas en Venezuela, destruida el miércoles pasado, aunque tampoco aportaron detalles verificables. De confirmarse, sería el primer ataque terrestre conocido desde el inicio de la campaña militar estadounidense contra el país gobernado por Nicolás Maduro.
Las declaraciones habían sido realizadas originalmente en una entrevista radial con el empresario John Catsimatidis, propietario de la emisora WABC, aunque comenzaron a circular con mayor fuerza en los medios estadounidenses durante el fin de semana. En ese diálogo, Trump afirmó: “Acabamos de destruir una gran planta, o una gran instalación, de donde salen los barcos. Hace dos noches la destruimos. Así que les dimos un golpe muy duro”.
Hasta el momento, la Casa Blanca no confirmó oficialmente la operación ni brindó información adicional. Tampoco el Pentágono ni la Agencia Central de Inteligencia (CIA) respondieron a consultas de medios y agencias internacionales sobre el presunto ataque.
Desde septiembre, Estados Unidos lleva adelante una serie de ataques en aguas internacionales contra embarcaciones que, según Washington, integran una red de narcotráfico vinculada al llamado “Cartel de los Soles”, al que la Casa Blanca asocia con el gobierno venezolano. De acuerdo con cifras citadas por la administración Trump, esas operaciones habrían provocado la destrucción de unas 30 embarcaciones y la muerte de al menos 107 personas.
Este lunes, fuerzas militares estadounidenses informaron que dos personas murieron en un nuevo ataque contra una embarcación de presuntos narcotraficantes en el Pacífico oriental. El Comando Sur de Estados Unidos aseguró que los servicios de inteligencia confirmaron que la nave transitaba rutas conocidas de narcotráfico y participaba en operaciones ilegales.
La campaña militar estadounidense fue cuestionada recientemente por una denuncia presentada por una familia colombiana, que sostiene que un pescador murió en uno de estos operativos realizados en septiembre. El nuevo ataque se produjo una semana después de que Trump afirmara que Maduro “sería inteligente” si dejara el poder.
El presidente estadounidense había advertido en reiteradas ocasiones que evaluaba extender la ofensiva a objetivos en tierra. A comienzos de diciembre, sostuvo que la campaña contra Venezuela “es una guerra” y que comenzaría una nueva fase terrestre. También reconoció haber autorizado a la CIA a planificar operaciones encubiertas dentro del país y ordenó la incautación de petroleros como parte de un bloqueo marítimo.
Si bien Venezuela no es considerada un gran productor de drogas ilícitas según informes recientes de la DEA, Estados Unidos la señala como país de tránsito en rutas del narcotráfico regional. Caracas rechaza estas acusaciones y afirma que la estrategia estadounidense busca derrocar al presidente Nicolás Maduro y apropiarse de los recursos energéticos del país.
El propio Maduro calificó este domingo el despliegue militar estadounidense en el Caribe como una amenaza directa a la soberanía venezolana y acusó a Washington de intentar “fabricar una nueva guerra eterna” en la región. Hasta el momento, el gobierno venezolano no denunció oficialmente un ataque terrestre ni confirmó la destrucción de instalaciones, y no se registraron comunicados de otros países que respalden la versión de Trump.






















