El Servicio Meteorológico Nacional renovó las alertas amarilla y naranja por altas temperaturas y difundió recomendaciones clave para prevenir golpes de calor en la población.
El cierre del año llega con jornadas de calor intenso en gran parte del país. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se mantienen vigentes alertas por temperaturas extremas en la Ciudad de Buenos Aires y en otras ocho provincias, con niveles que van de amarillo a naranja según la zona.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires rige una alerta naranja, lo que implica que el calor puede tener un impacto moderado a alto en la salud y resultar especialmente peligroso para los grupos de riesgo, como niños pequeños, personas mayores, embarazadas y quienes presentan enfermedades preexistentes. Para la Ciudad y el conurbano se prevé una temperatura máxima cercana a los 35 grados, con viento del sector suroeste rotando al noreste y una humedad relativa elevada.
En tanto, el SMN mantiene alertas amarillas en amplias regiones del centro del país, que incluyen el norte de la provincia de Buenos Aires, el oeste de Entre Ríos, La Pampa, gran parte de Córdoba y Mendoza, además de San Luis, Neuquén y Río Negro. En estos casos, las altas temperaturas pueden provocar efectos leves a moderados en la salud, aunque también representan un riesgo para personas vulnerables.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud y el SMN reiteraron una serie de recomendaciones para reducir los efectos del calor extremo. Entre ellas, se destaca la importancia de aumentar el consumo de agua sin esperar a sentir sed, evitar la exposición prolongada al sol o a ambientes poco ventilados, y prestar especial atención a bebés, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Asimismo, se aconseja evitar bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido de azúcar, reducir el consumo de comidas abundantes, priorizar frutas y verduras, disminuir la actividad física durante las horas de mayor temperatura y utilizar ropa liviana, holgada y de colores claros. Permanecer en espacios ventilados o con climatización adecuada también resulta clave para prevenir golpes de calor y otras complicaciones asociadas a las altas temperaturas.
























