El presidente argentino participa del encuentro de mandatarios del Mercosur en Brasil, donde los países del bloque buscan definir una postura común frente a una nueva postergación del tratado de libre comercio con la Unión Europea.
Milei asiste a la cumbre del Mercosur en medio de tensiones por el acuerdo con la Unión Europea
El presidente Javier Milei participa de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur que se desarrolla en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, tras haber formado parte de la tradicional foto conjunta de los mandatarios con las Cataratas como escenario.
El encuentro tiene como eje central el debate sobre el futuro del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, cuya firma volvió a ser postergada por decisión del bloque europeo. La demora responde a la resistencia de sectores agrícolas, principalmente de Francia e Italia, que presionaron para aplazar el acuerdo hasta, al menos, comienzos del próximo año.
Desde el Gobierno argentino, Milei asiste con el objetivo prioritario de impulsar una mayor apertura comercial dentro del bloque regional y de acelerar las negociaciones externas. En ese marco, la cumbre busca consensuar una estrategia común ante la nueva dilación de un entendimiento que lleva más de dos décadas de negociaciones.
Durante el inicio de la actividad oficial se registró un saludo distante entre el mandatario argentino y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en un contexto de relaciones bilaterales marcadas por diferencias políticas y diplomáticas. El intercambio se produjo ante la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno.
En representación de Paraguay, el canciller Rubén Ramírez expresó la postura compartida por los países miembros del Mercosur, al señalar que existe voluntad de avanzar con el acuerdo, aunque advirtió que los tiempos de espera no pueden extenderse indefinidamente. “Entendemos que Europa tiene sus plazos internos, pero los plazos no son infinitos”, sostuvo.
Los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay buscan así definir una posición firme y coordinada frente a la Unión Europea, con el objetivo de destrabar un acuerdo estratégico que permanece inconcluso desde hace más de 25 años.























