Vecinos del barrio Cerrito Colorado Norte manifestaron su disconformidad ante la decisión de trasladar la garita policial que funcionaba en la zona desde hace varios años. Juan Manuel Soberano, presidente de la sociedad de fomento, explicó que el puesto había sido instalado tras gestiones realizadas con autoridades municipales y policiales, en respuesta a hechos delictivos registrados en el sector.
Según indicó, el barrio —que ha crecido significativamente y cuenta con más de 170 familias— carece de otros dispositivos de seguridad, por lo que la presencia de la garita resultaba fundamental. “Era un elemento disuasivo y operativo, que además beneficiaba a dos barrios por su ubicación estratégica”, sostuvo.
Soberano señaló que el municipio les informó recientemente que la estructura sería removida por decisión del Jefe Departamental de Policía, con el objetivo de trasladarla a la Ruta 65 para reforzar el control de accesos a la ciudad. Sin embargo, cuestionó esa justificación al considerar que no se trata de un punto estratégico, ya que existen múltiples ingresos alternativos que evitan ese control.
Además, planteó que la medida podría estar vinculada a hechos de inseguridad ocurridos en otros sectores, como un barrio cerrado cercano, lo que —según expresó— termina perjudicando a Cerrito Colorado Norte.
Otro de los argumentos oficiales mencionados fue la falta de personal policial, lo que llevó a los vecinos a interpretar que se priorizan zonas más visibles como rutas, en detrimento de áreas residenciales con necesidades concretas.
Desde la sociedad de fomento aclararon que no se oponen a la instalación de nuevos puestos de control, pero sí al retiro del existente. En ese sentido, destacaron que una encuesta realizada entre los vecinos reflejó un respaldo total a la permanencia de la garita.
Finalmente, Soberano afirmó que, si bien mantienen diálogo con el municipio para otros temas, en este caso no fueron escuchados y solicitarán una nueva reunión con autoridades policiales para revertir la decisión.